domingo, 23 de septiembre de 2007

Tengo el DNI de un muerto

Es posible que hayas oído esta expresión en alguna ocasión. La causa radica en el número "muy bajo" de la persona que nos habla. Si no cómo se explica que haya DNI un millón y otros cincuenta millones. Si la adjudicación de los dígitos es secuencial queda claro que se están reutilizando los números de personas fallecidas y se los está adjudicando a los más jóvenes que se van registrando en las comisarias españolas.
Este razonamiento tiene un fallo de base: los números no se adjudican secuencialmente. Cada equipo dispone de un margen suficiente de ellos para otorgar a los nuevos inscritos. Debemos pensar que el primer DNI se remonta a 1951, época en la que no existían medios informáticos centralizados que permitieran una asignación secuencial adecuada.
Cada DNI es único y no puede reutilizarse. Tu DNI es tuyo para siempre y al igual que una matrícula de un vehículo, no puede ser reasignado a otra persona. Ten en cuenta que es la clave para documentos legales como herencias, testamentos, etc.
Curiosidades: el número 1 se lo adjudicó para sí Francisco Franco Bahamonde, el 2 para su mujer Carmen Polo y el número 3 para su hija Carmen Franco Polo. Para la familia real se reservaron los números del 10 al 99, dejando el 13 vacante para evitar la mala suerte. De este modo, el número 10 corresponde a Juan Carlos de Borbón, el 11 a Sofía de Grecia, el 12 a la infanta Elena, el 14 a la infanta Cristina y el 15 a Felipe de Borbón.


El diario El Mundo publicó en su suplemento Crónica un extenso artículo explicando toda la historia del carnet de identidad con detalle.

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